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Libelo de sangre contra todos los judíos

A lo largo de la historia se han formulado acusaciones de genocidio contra numerosos Estados, entre ellos Francia, Estados Unidos, Nigeria, China, Camboya y otros países durante la Guerra Fría. En esos casos, la acusación no se dirigía contra un pueblo como tal.[1] El caso de Israel se diferencia en dos aspectos.

En primer lugar, a Israel se le acusa de genocidio desde su misma fundación como Estado. En segundo lugar, la virulencia con la que la acusación estalló tras el 7 de octubre —a las pocas horas de una masacre real contra judíos— no tiene precedentes en la historia de este tipo de acusaciones.[2] La formulación constante y reflexiva de la acusación de genocidio contra Israel va más allá de una mera descripción de los hechos y se ha convertido en un nuevo libelo de sangre genocida de carácter antisionista, con el que se ataca y se pone en el punto de mira a los judíos de todo el mundo.

A protest outside of Park East Synagogue in New York City, November 2025
Una protesta frente a la Sinagoga Park East, en la ciudad de Nueva York, en noviembre de 2025. Fuente: StandWithUs

Un estudio del historiador del Holocausto Norman Goda, publicado por el Institute for the Study of Contemporary Antisemitism de la Universidad de Indiana, rastrea los motivos recurrentes que acompañan a la acusación de genocidio contra Israel.[3] Entre ellos figuran la afirmación de que las escrituras judías son genocidas por naturaleza; la omisión de los objetivos explícitamente declarados por Hamás de destruir el Estado judío; y la vinculación de la acusación de genocidio con una fijación en el asesinato de niños, una versión moderna del antiguo libelo de sangre medieval que acusaba a los judíos de asesinar niños.[4]

Sin embargo, el rasgo que distingue más claramente esta acusación de otras es que implica a los judíos de todo el mundo.[5]

Parte del relato de la GenoLIE consiste en afirmar que los judíos de todo el mundo son cómplices: como «partidarios sionistas», como manipuladores de los gobiernos occidentales o como líderes comunitarios a quienes se acusa de utilizar las denuncias de antisemitismo como arma para silenciar a los críticos. Como señala Goda, otras acusaciones de genocidio a lo largo de la historia no convirtieron en sospechosos a los hutus en Bélgica ni a los serbios en Estados Unidos.[6] En cambio, a un judío en París o en Sídney que nunca ha estado en Israel se le acusa por el simple hecho de ser judío. Ese es el mecanismo racista del nuevo libelo de sangre, mediante el cual una crítica a la política de un gobierno se convierte en una acusación contra un pueblo entero.

Las consecuencias de esta retórica antisemita son reales. La Anti-Defamation League (ADL) registró en 2024 en Estados Unidos 9.354 incidentes antisemitas, la cifra más alta en los 46 años que lleva recopilando datos, tras un año 2023 que ya había batido récords.[7] Por primera vez, la mayoría de los incidentes —un 58 %— estuvieron relacionados con Israel o el sionismo.[8] [9]

Elias Rodriguez (left) murdered Israeli Embassy staffers Yaron Lischinsky and Sarah Milgram at an event at the Capital Jewish Museum in Washington on May 21, 2025.
Elias Rodríguez (izquierda) asesinó el 21 de mayo de 2025 a los funcionarios de la embajada de Israel Yaron Lischinsky y Sarah Milgram durante un acto en el Capital Jewish Museum de Washington. Fuente: New York Post

La principal organización judía de Francia constató que la representación implacable de Israel como perpetrador de un genocidio y de sus partidarios como cómplices ha contribuido a demonizar a los judíos y a justificar la hostilidad hacia ellos.[10] En Estados Unidos, la retórica antisemita ha calado en ambos espectros políticos, desde Hasan Piker en el extremo izquierdo hasta Nick Fuentes en el extremo derecho.

El uso de la GenoLIE por parte de la extrema derecha resulta especialmente revelador, ya que la mayoría de los nacionalistas blancos no sienten un interés real por Palestina, sino que se limitan a utilizar el tema para alimentar su odio hacia los judíos. A finales de 2023, el neonazi estadounidense Mike Peinovich intervino en una concentración propalestina en Washington. Calificó a Israel de «Estado genocida hasta la médula» y afirmó que los estadounidenses habían sido inducidos, mediante el control judío de los bancos, los medios de comunicación y los políticos, a apoyar a Israel.[11] Del mismo modo, Nick Fuentes describe a Israel como un Estado étnico que «comete un genocidio» y responsabiliza al «judaísmo organizado en Estados Unidos» de los problemas de política interna.[12]

El Global Network on Extremism and Technology constató que grupos neonazis en Canadá aprovecharon rápidamente las muertes en Gaza para difundir narrativas antisemitas en sus propios círculos. Tras el 7 de octubre se registró un aumento notable de la actividad de supremacistas blancos; los extremistas utilizaron la retórica antiisraelí ampliamente extendida como cobertura para introducir nuevos libelos de sangre en asambleas y protestas públicas.[13]

La GenoLIE es peligrosa y, al mismo tiempo, un indicio revelador del estado del antisemitismo a escala mundial. Porque cuando el libelo de sangre del genocidio se utiliza de forma constante y exclusiva contra el único Estado judío —con el lenguaje de los libelos de sangre antisemitas centenarios— para señalar a judíos que no tienen nada que ver con la conducta que se les atribuye, la acusación ha dejado de ser política para adentrarse en el terreno del puro odio hacia los judíos.

The Bondi Beach Attack in Sydney, Australia on December 14, 2025, which claimed the lives of 15 people.
El atentado de Bondi Beach en Sídney, Australia, del 14 de diciembre de 2025, que costó la vida a 15 personas. Fuente: Ministry for Diaspora Affairs and Combating Antisemitism

El «genocidio en Gaza» es una de las mayores mentiras del siglo XXI. Fue generada y difundida por redes antisionistas y antisemitas tras la masacre del 7 de octubre para impedir que Israel rescatara a sus rehenes, deslegitimar al Estado judío y alimentar el antisemitismo en todo el mundo.

Lea la siguiente entrada para saber más sobre el puzle de la Gaza-GenoLIE.


[1]Norman J.W. Goda, “The Genocide Libel,” ISCA Research Paper 2025-3, Indiana University, February 2025. https://isca.indiana.edu/publication-research/research-paper-series/norman-jw-goda-research-paper.html

[2]Ibid.

[3]Ibid.

[4]Ibid

[5]Ibid.

[6]Ibid.

[7]“Audit of Antisemitic Incidents 2024,” Anti-Defamation League, April 2025. https://www.adl.org/resources/report/audit-antisemitic-incidents-2024

[8]Ibid.

[9] The ADL counts Israel-related activity as antisemitic where it invokes antisemitic tropes or calls for Israel’s destruction.

[10]CRIF statement (January 2025), quoted in Goda, “The Genocide Libel.” https://isca.indiana.edu/publication-research/research-paper-series/norman-jw-goda-research-paper.html

[11] «Neo-Nazis and the Far-Right Are Trying to Hijack Pro-Palestine Protests,» Vice, November 1, 2023, https://www.vice.com/en/article/neo-nazis-hijack-pro-palestine-protest-mike-enoch/

[12] “Nick Fuentes,” Canary Mission, https://canarymission.org/individual/Nick_Fuentes

[13] «‘Let Them Kill Each Other’: The Israel-Palestine War is the Perfect Storm for Canada’s Far-Right,» Global Network on Extremism and Technology (GNET), King’s College London, October 30, 2023. https://gnet-research.org/2023/10/30/let-them-kill-each-other-the-israel-palestine-war-is-the-perfect-storm-for-canadas-far-right/